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Elementos ¿sin vida? ¡vuelve a mirar!

Elementos ¿sin vida? ¡vuelve a mirar!

Elementos ¿sin vida? ¡vuelve a mirar!

Pintura rupestre, imagen prehistórica, posible representación de ritual.
Imagen humanoide con detalles a manera de adornos en cabeza y espalda.
Comunidad Quitunuquiña

Danilo Drakic

Como seres humanos, somos capaces de modificar nuestro entorno y convertirlo en algo diferente. Cómo, por qué o para qué lo hacemos es lo que determina nuestra identidad cultural. Por ejemplo, podemos utilizar la madera para hacer instrumentos musicales cuya melodía eleve nuestro espíritu, o podemos transformar la roca en un elemento de relacionamiento social que trasciende el tiempo.

Los minerales, el agua, la roca misma pueden parecer elementos inertes y sin vida. Sin embargo, no debemos subestimar su importancia como estructuras que, soportan a la vida. Toda superficie contiene de una u otra forma organismos vivos e incluso llega a actuar como medio de comunicación que, trasciende épocas en el tiempo.

Un ejemplo es, el arte rupestre, el cual utiliza la roca como lienzo artístico. La roca, deja de ser un elemento aislado y se transforma en el conductor de distintos tipos de mensajes que, nos conectan con nuestros ancestros.

En la zona de la Chiquitania, se han encontrado pinturas en distintos lugares de las serranías como, farallones, cuevas o riberas de ríos, entre otros que, revelan la sumatoria de distintos momentos culturales de la historia de esta región. Registros de ocupación, de uno de los bosques tropicales más particulares del mundo, desde hace miles de años, donde además se evidencian rutas que conectan este espacio territorial con otros territorios como el Peabirú en Brasil y Kapacñan en Perú.

Así, la piedra además de sostener líquenes y vegetación que se desarrolla en ella como sustrato, puede desarrollar también su propia relación de importancia social con la humanidad, como testigo y mensajera a lo largo de la historia. Observarla es observar también los secretos que contiene para conectarnos.

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¿Te da curiosidad saber qué es una pintura rupestre?

¿Te da curiosidad saber qué es una pintura rupestre?

¿Te da curiosidad saber qué es una pintura rupestre?

El Chorro San Luis en Roboré

Danilo Drakic

¿Qué es el arte rupestre? En realidad, el arte rupestre, son todos los dibujos, grabados, señales o esculturas realizadas por el ser humano sobre rocas y, la pintura, pertenece a este grupo de expresiones, de ahí el nombre de, pintura rupestre o pintura realizada sobre roca.

Las pinturas rupestres están entre los valores culturales más comunes encontrados en el oriente boliviano. Ellas son la expresión de los habitantes, de los bosques como el Gran Pantanal, la Amazonia o la Chiquitania, quienes vivieron en estas zonas desde épocas ancestrales.

Para nuestros antepasados, las serranías que vemos hoy en día en el Municipio de Roboré, jugaron un papel importante para plasmar dibujos. Toda superficie fue aprovechada, desde el interior de las cuevas hasta las lajas externas. La textura de las rocas permitió dibujar en ellas distintas figuras y escenas, desde el aprovechamiento de los recursos del monte, hasta actividades cotidianas. La composición de los suelos, al mismo tiempo, permitió obtener pinturas de origen mineral, las cuales fueron utilizadas como tinta para plasmar diferentes mensajes que, han persistido a lo largo de los años para llegar hasta nosotros.

Algunos de los sitios donde pueden apreciarse estas maravillosas pinturas son: La Cueva de Miserendino en Santiago de Chiquitos, las pinturas de Yororobá, el Manantial y el Chorro San Luis en Roboré entre las más destacadas de la región.

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¡Hola, visitante!

¡Hola, visitante!

¡Hola, visitante!

La Cueva de Miserendino, Santiago de Chiquitos

Danilo Drakic

Querido visitante y lector, bienvenido a Santiago de Chiquitos, La Antesala del Cielo.

En este momento estás en la plaza principal, frente a una serie de dibujos que, nos recuerdan uno de los valores culturales más importantes de nuestra región: las pinturas rupestres. Este tipo de arte realizado hace miles de años por los primeros pobladores de los bosques chiquitanos, se puede ver plasmado en distintas paredes rocosas, particularmente aquí, en el municipio de Roboré.

Algunas de estas pinturas se encuentran aquí mismo, en la serranía de Santiago, como las que se pueden ver en la famosa Cueva de Miserendino. Otro ejemplo, en el Chorro San Luis, cerca del pueblo de Roboré, donde están en una enorme pared de veintisiete metros de fachada y donde se han identificado cerca de 100 imágenes que tienen hasta ochenta centímetros de extensión y están en el muro desde los setenta centímetros por encima del suelo hasta los dos metros de altura.

Mientras vas pensando a cuál de estos lugares te gustaría ir, te invitamos a continuar tu recorrido por las calles de nuestro pueblo y seguir descubriendo los tesoros que esta tierra tiene para compartir con vos.

Pinturas rupestres de La Cueva de Miserendino, Santiago de Chiquitos. Algunas publicaciones indican que, estas pinturas fueron hechas alrededor del año 400 d.C. Sin embargo, nuevos estudios sugieren que su antigüedad podrías ser mucho mayor, incluso previa a la era cristiana.

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Elevar el espíritu

Elevar el espíritu

Elevar el espíritu

Pinturas rupestres con imágenes zoomorfas plasmados en la piedra. Yororobá. Roboré.

Danilo Drakic

¡Querida exploradora y caminante! 

Estas frente a la escuela de música de Santiago de Chiquitos. ¡Oh, la música! Otra de las formas arísticas característica de los pueblos chiquitanos. Manifestación sublime a través de la cual se bordan las notas musicales para producir melodías que, elevan el espíritu. Y elevar el espíritu es parte de la creencia y la cosmovisión de los pobladores locales, tanto como lo fue, desde hace cientos de años, para los habitantes antiguos de estos bosques.

Una de las escenas que, pueden encontrarse en las pinturas rupestres de la comunidad de Yororobá, plasmada muchos años antes de la llegada de los jesuitas a la región, están vinculadas con el “piyo” como ave totémica. En las crónicas del misionero, el padre Tomichá se describe que, “los Piñocas conocían al dios Piyo de la constelación astral, al que adoraban y a quién realizaban sus ofrendas. Creían que, al momento de morir el dios les enviaría un pájaro grande para elevarlos y guiarlos por sobre los obstáculos, hasta llegar a él. Así los acogería bajo sus alas, para que no sufrieran más y queden a su amparo por toda la eternidad”.

La explicación de lo que nos espera más allá de la muerte es importante para los seres humanos, sobro todo para dar un sentido a aquello que sentimos, pero no podemos explicar del todo si no es a través de la fe. Sea la música o la pintura, siempre encontraremos el vehículo para transmitir aquello en lo que creamos, hasta convertirlos en rituales, en tradiciones y creencias que se transmitan de generación en generación a lo largo del tiempo.

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