¿Cómo sabemos a dónde pertenecemos?
Pinturas rupestres de formas humanoides
Danilo Drakic
Los seres humanos, como todos los seres vivos, buscamos dónde sentirnos cómodos para poder desarrollarnos. Mientras tanto, nuestra identidad está vinculada a nuestra historia y nuestro entorno. Sin embargo, nuestra historia no es solo aquella que escribimos a partir del día que nacemos, nuestra historia está vinculada a la historia del lugar donde vivimos y ésta va mucho más atrás en el tiempo, de lo que podríamos imaginarnos.
En la región de la Chiquitania existen numerosas evidencias arqueológicas que, demuestran la ocupación del territorio desde hace miles de años por distintas culturas, cada una marcando su paso a su manera. Es así que, cada trazo, cada técnica utilizada, cada línea o cada forma dejada se transforma en un lenguaje que, apenas logramos develar intentando entender cómo vivieron en esta región aquellos que nos antecedieron.
Existen estudios arqueológicos que, indican que, la Chiquitania aun siendo un entorno cambiante, ha sido un entorno al que sus habitantes aprendieron a adaptarse, en muchos casos de manera exitosa. Mientras los procesos de los bosques provean agua y alimento ¿quién querría irse de esta tierra, no te parece?