Un reciente artículo publicado en Nature Sustainability, una de las revistas científicas más prestigiosas a nivel global, analiza la dinámica del fuego en el Chaco sudamericano (Argentina, Paraguay y Bolivia) a lo largo de 37 años. La investigación, liderada por la Universidad Humboldt de Berlín con la participación de la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC), reconstruye los incendios entre 1986 y 2023 utilizando imágenes satelitales Landsat.
El estudio muestra que cerca del 65% del Chaco ha experimentado incendios desde 1985, evidenciando la magnitud del fenómeno en la región. Además, revela que la mayoría de los incendios está vinculada al uso del territorio: aproximadamente el 70% se relaciona con la expansión agrícola y un 28% con prácticas de manejo, como el uso del fuego en pasturas.
La investigación evidencia que los incendios tienden a aumentar en número y extensión durante periodos de escasas precipitaciones. Asimismo, muestra que la actividad de incendios alcanzó su punto máximo en la década de 2000, coincidiendo con un periodo de intensa transformación del territorio en el Chaco, lo que refuerza la relación entre los cambios en el uso del suelo y la dinámica del fuego.
Frente a este escenario, el desafío no es dejar de producir, sino cómo producimos y gestionamos el territorio. En un contexto de cambio climático y creciente presión sobre los ecosistemas, avanzar hacia modelos productivos más sostenibles es clave para reducir riesgos como los incendios y fortalecer la resiliencia del paisaje.
Desde la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano se trabaja junto al sector productivo privado y comunidades impulsando soluciones basadas en la naturaleza que buscan integrar producción y conservación. A través de iniciativas como PRIAS (Prácticas Regenerativas para una Agropecuaria Sostenible), se promueven prácticas regenerativas en sistemas productivos, como el uso de cultivos de servicio, que contribuyen a mejorar la salud del suelo, optimizar la productividad y fortalecer la resiliencia frente a la sequía. Por su parte, el programa Paisaje Productivo Protegido (PPP Bolivia) impulsa un enfoque que promueve producir conservando y conservar produciendo, trabajando junto a productores y comunidades que gestionan territorios clave para la biodiversidad, los cuales cumplen un rol fundamental como corredores ecológicos y en el mantenimiento del paisaje.
Los resultados refuerzan la importancia de avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles que permitan reducir riesgos como los incendios y construir paisajes más resilientes.
Para conocer más detalles, te invitamos a leer el artículo completo en Nature Sustainability: https://www.nature.com/articles/s41893-026-01793-z