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INFORME ANUAL 2021

El propósito de la FCBC es contribuir a la conservación del Bosque Chiquitano en toda su área de extensión: Bolivia, Brasil y Paraguay.

Particularmente en el oriente de Bolivia, la FCBC aporta a la creación y gestión de áreas naturales protegidas, a la producción sustentable y regenerativa, a la restauración ecológica y a mejorar los medios de vida de las comunidades locales.

Pero para lograr ello, es necesario comprender que el Bosque Chiquitano, como todos los ecosistemas del mundo, no está aislado, sino que está vinculado con otros ecosistemas a escala local, regional y global; y que el mantenimiento de esa vinculación socio-ecológica es clave para que funcione adecuadamente y permita brindar el soporte necesario para el desarrollo local y regional.

El Bosque Chiquitano está entrelazado con diferentes variantes del Cerrado, aporta a la dinámica hídrica del Gran Pantanal y se articula ecológicamente con las selvas amazónicas al norte de su distribución y con el Gran Chaco Sudamericano al sur. Por ello, es tan importante que la FCBC mire, de manera estratégica, la conservación del Bosque Chiquitano desde una perspectiva más amplia e integral. Además, los ecosistemas no tienen límites políticos, sino naturales. Así, el Bosque Chiquitano traspasa al norte del departamento de Santa Cruz para extenderse por el municipio de Baures en el Beni, pero también hacia el Alto Paraguay en la República de Paraguay y hacia Mato Grosso y Mato Grosso do Sul en Brasil.

La FCBC desarrolló y desarrolla proyectos involucrando esas regiones y especialmente en Brasil con el proyecto ECCOS, finalizado durante la gestión 2021. Por lo tanto, a escala regional, la FCBC tiene un rol y una responsabilidad clave en poner en relieve el valor de estos ecosistemas para el desarrollo sustentable y su importancia para la conservación del patrimonio natural de Bolivia y del mundo, y para la mitigación y adaptación al cambio climático.

En coherencia con ello y como consecuencia de los incendios de los últimos años, la FCBC puso entre sus prioridades el involucrarse en los procesos de restauración del bosque afectado por los fuegos. Su aporte, sumado al de un grupo de entidades de la sociedad civil y académicas, ha permitido contribuir en el diseño de los planes oficiales de recuperación y restauración ecológica. El proyecto RESTAURAcción del gobierno de Canadá, la participación en la Red Interinstitucional de Restauración y en el primer Congreso de Restauración en Bolivia y la puesta en funcionamiento pleno del Observatorio del Bosque Seco Chiquitano, marcaron la agenda de trabajo y potenció el aporte de la FCBC sobre esta problemática durante el 2021.

A escala local y mediante la ejecución de proyectos como el de seguridad alimentaria financiado por la Junta de Andalucía, España y en sociedad con CODESPA, se ha fortalecido y revalorizado el uso de ingredientes nativos en la alimentación de comunidades indígenas chiquitanas aportando a mejorar sus medios de vida. Un rol en el cual la FCBC cumple su compromiso con la población rural ligada al Bosque Chiquitano y a su entorno natural.

Pero a su vez, el Bosque Chiquitano forma parte de los bosques secos tropicales del mundo y especialmente de los que aún se extienden por América del Sur. A nivel global, el 97% de los bosques secos tropicales se encuentran en peligro y en Sudamérica, que alberga casi el 50% de los bosques secos tropicales del mundo, sólo permanecen remanentes ínfimos en algunos países como en Colombia, con un 8% o Ecuador con tan sólo el 2% de sus bosques secos originales.

Dado que el 66% de los reservorios de agua dulce en América están asociados con los bosques secos tropicales y más de 100 millones de personas dependen de estos ecosistemas, la FCBC, como miembro de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), impulsó una campaña para lograr en el Congreso Mundial de Conservación realizado en Marsella, Francia, durante el 2021, una resolución global que promueva la conservación de estos bosques en Sudamérica. Con el apoyo de organizaciones de América Latina y de Estados Unidos de América y con una abrumadora mayoría de los miembros mundiales de la UICN, esta resolución fue aprobada para su ejecución a partir del 2022. Un logro significativo del rol global que la FCBC tiene en el marco de su compromiso de contribuir a la conservación de los bosques secos tropicales del planeta y especialmente el Bosque Seco Chiquitano.

Para conocer todos los logros y resultados alcanzados en la gestión 2021, te invitamos a leer nuestro informe anual:

25 de mayo de 2022