Los adornos del cielo chiquitano
Paraba roja
Ara chloropterus
Hermes Justiniano
Como si a los paisajes chiquitanos les faltara color, además de las maravillas de sus ríos, las ondulaciones de sus serranías y las formas de sus bosques, sus cielos están adornados con una gran diversidad de aves que se constituyen en verdaderas joyas del aire. Como, por ejemplo, la elegante paraba roja que puede apreciarse desde abajo cuando se visita la caída de agua de la comunidad El Portón u observarse en toda su magnitud cuando se está en la cima de alguna de las serranías de la región.
Desde el Mirador de Santiago de Chiquitos, por ejemplo, las parabas rojas pueden admirarse en su máximo esplendor cuando se las vislumbra desde arriba. Desde esa perspectiva, da la sensación de que se ven animales mucho más grandes del tamaño que en realidad tienen. Las plumas de alas y cola extendidas al máximo exponen colores encendidos y brillantes típicos de los animales silvestres en libertad. Su bullicio corona su presencia y sin duda, adorna de una manera irremplazable los cielos del Bosque Seco Chiquitando en el gran Valle de Tucabaca.