Jun 8, 2026 | Noticia
La Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC) lideró la publicación del estudio científico “Spatiotemporal Vegetation Trends in Burned Areas of the Americas”, una investigación que analiza la recurrencia de incendios y las tendencias de cambio de la vegetación después del fuego en el continente americano entre 2001 y 2024. El estudio fue publicado en la revista científica Remote Sensing y reúne a investigadores de Bolivia, Brasil, Argentina, Costa Rica y Estados Unidos.
La investigación evaluó 24 años de información satelital utilizando productos MODIS, análisis de áreas quemadas, índices espectrales de vegetación (NDVI) y pruebas estadísticas no paramétricas para identificar tendencias espaciales y temporales de recuperación o degradación de la vegetación después de incendios.
Los resultados muestran que, durante el período analizado, el fuego afectó un total de 429,7 millones de hectáreas en 44 países y territorios del continente americano, equivalente al 10,2% de toda la superficie continental.
Brasil registró la mayor superficie quemada, seguido por Estados Unidos, Canadá, Argentina y Bolivia. En el caso boliviano, el estudio reporta 29 millones de hectáreas afectadas por incendios entre 2001 y 2024, posicionando al país en el quinto lugar con mayor superficie quemada del continente.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que Bolivia presenta la mayor recurrencia de incendios en América. El análisis identificó que el 64,1% de las áreas quemadas en el país se incendiaron en múltiples ocasiones durante los 24 años evaluados.
A escala continental, el estudio identificó incendios en 269 de las 280 ecorregiones analizadas. Entre las ecorregiones con mayor superficie afectada por incendios se encuentran el Cerrado, los Llanos, el Chaco seco, el Chaco húmedo, el Pantanal, los bosques húmedos Madeira-Tapajós y el Bosque Seco Chiquitano, este último registra registrando aproximadamente 10,3 millones de hectáreas afectadas durante el período de análisis.
El estudio también analizó las tendencias de cambios de la vegetación después de los incendios mediante índices satelitales de vegetación, evidenciando distintas tendencias de recuperación y degradación en el continente. Mientras algunas ecorregiones mostraron incrementos en la vegetación después del fuego, otras registraron disminuciones persistentes asociadas a procesos de degradación. Entre las ecorregiones con tendencias positivas destacan el Cerrado, los Llanos y el Chaco húmedo, mientras que las mayores tendencias negativas se registraron en el Chaco seco, el Cerrado y el Escudo Boreal. Los resultados resaltan la importancia de comprender estas dinámicas para fortalecer estrategias de restauración ecológica, manejo integral del fuego y políticas públicas adaptadas a cada ecosistema.
Los autores enfatizan que la restauración de paisajes afectados por incendios requiere esfuerzos sostenidos de largo plazo, coordinación entre gobiernos, comunidades locales, sector privado y organizaciones de conservación, así como sistemas de monitoreo que permitan evaluar la recuperación de los ecosistemas a escala continental.
Consulta el estudio completo en la revista científica Remote Sensing: https://www.mdpi.com/2072-4292/18/12/1870